La Guerra Civil Española, además de una catástrofe humanitaria sin precedentes, ha sido una tragedia en la vida de millones de personas que aspiraban a los sueños de justicia y libertad que prometía la 2a República Española. Estos sueños fueron truncados por el golpe de estado fascista del 18 de julio de 1936.
Entre estos españoles, luchadores por la libertad y la democracia, está el asturiano Víctor Cueto Espina, el cual acabó tras un periplo de lucha y exilio de cuatro años en el campo de concentración de Mauthausen como apátrida.
Tras la liberación se quedó a vivir en Alta Austria, cerca del campo donde fue torturado. A España no podía volver, se sentía traicionado por Francia en 1939. Tan sólo permanecer en Austria, donde se enamoró al poco tiempo de la liberación tenía sentido.
20 marzo, 2020